¿CÓMO CUIDO EL OMBLIGO DE MI BEBÉ?
Durante tu embarazo, el cordón
umbilical transporta los nutrientes a tu bebé, para que él se desarrolle y
crezca de manera sana. Cuando tu hijo (a) nace, este cordón es cortado y un
pequeño trozo (llamado muñón umbilical) permanece en el ombligo de tu pequeño, en
las primeras horas este se vuelve negro porque se empieza a secar y termina por
caerse a los 7 o 10 días después del nacimiento de tu bebé. Si el resto del cordón
no se cae, es importante que consultes a tu pediatra de confianza.
Durante los días en los no se ha
desprendido el cordón, es importante que cuando termines de bañar a tu bebé, lo
seques muy bien, para que no tenga humedad en esa área. Del mismo modo, hay
cuidados básicos que debes llevar a cabo para limpiar el cordón y curar el
ombligo antes y después para evitar infecciones.
Antes del desprendimiento, es
importante que realices esta serie de pasos:
-
Limpia la zona con agua y jabón, también limpia
la pinza que le ponen al cordón.
-
Seca perfectamente.
-
Deja al aire libre.
-
Evita que el pañal toque el cordón, dóblalo un
poco (el pañal) y así evitarás que lo roce.
Después de que se desprenda el cordón,
sigue estas indicaciones:
-
Cura el ombligo del pequeño con antiséptico,
como el alcohol de 70° (evita las bolas de algodón, ya que las pelusitas se
pueden quedar en la herida, prefiere las gasas). Moja la gasa y da toques
suaves en el ombligo y alrededor de él, no dejes la gasa en el área, puede
irritar la piel.
-
Seca la zona minuciosamente con otra gasa, un
exceso de humedad puede provocar infecciones y evitar la cicatrización.
-
Evita que el pañal toque el ombligo, para que
esté seco y limpio.
-
Las curaciones se realizan por 2 o 3 días (hasta
lograr la cicatrización) 3 veces al día o más, si el área llegara a ensuciarse.
¿Cuándo debes recurrir al
pediatra? Si notas estas señales, es momento de visitar al especialista de
manera inmediata:
-
Cuando se cae el cordón es natural que surjan
unas pequeñas gotas de sangre, cuando son abundantes, es una alerta de que algo
está mal.
-
Hay secreción fétida en el área o enrojecimiento
en su piel.
-
Aunado a esto, tu bebé presenta fiebre.
-
El cordón no se cae.
- Cuando se desprende el cordón, notas un bulto rosado y húmedo en su ombligo.
Todas las experiencias con tu bebé son maravillosas, incluidas aquellas que te generan dudas, cuando estas aparezcan es IMPRESCINDIBLE que consultes a tu pediatra.
Fuentes:
babycreysi.com
guiainfantil.com
bebesymas.com
infogen.org.mx


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